jueves, 19 de marzo de 2026

Anna Rossell

 

He aprendido que nada significa lo mismo
aquí.
Aquí hay que aprenderlo todo
otra vez.
 
Las palabras no son las palabras
aquí.
Aquí es necesario un nuevo léxico
para todo. Decimos hambre,
y no es hambre lo que sentimos;
dolor, y no es dolor; maldad,
y no es maldad
aquí.
 
Para decir ´nunca´ decimos morgen früh
aquí. ´Mañana´ carece de sentido.
 
No hay palabras
aquí.
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Soñar no está prohibido todavía,
no todavía. Apúrate, amigo,
abre la ventana de tu alcoba;
ahora que puedes, deja que entre el aire,
la brisa fresca de la mañana de las espigas blancas;
resigue con la mirada el horizonte,
la tierra diezmada por las plagas,
el territorio yermo donde el infierno bulle,
donde el sol no entraña la esperanza.
Puede que allí atisbes el alba;
si entornas los ojos, vislumbrarás quizás
un hombre nuevo, hermano de su hermano,
no un Edén bíblico de cielo inmaculado,
de flores de colores y siembra germinada,
no caudalosos ríos de oro y plata,
no una quimera. Verás quizás a un niño
—solo un niño—
con los ojos entornados, que te mira,
soñando el mismo sueño,
todavía.

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 La rendija ha dejado de sernos
esperanza. Ya no llora el bebé,
pero su madre lo estrecha
contra su pecho aún.
 
Agua, ha dicho todavía,
una vez más.
 
Y la noche ha caído definitivamente
en el vagón. Y el tren de carga
ha empezado a moverse de nuevo,
lentamente.
 
Como si no hubiera llegado a su destino
 
Poeta,  escritora,
Mataró ( Barcelona) España
Publicó: La ferida en la paraula; Alma escarchada; La pradera de los abedules; Aquellos años grises; Mi viaje a Togo; entre su vasta obra que abarca poesia , narrativa, dramatúrgia y ensayo.
 

sábado, 20 de diciembre de 2025

Nº113 – Verano 2025/26

Chispazos Literarios

 

En este número, correspondiente al verano 2025/2026,  Revista Literaria , “Mapuche” tiene el honor en presentar al Grupo “Chispazos Literarios” de la ciudad de Cosquín (Córdoba), integrado por poetas, escritores y artistas plásticos de las localidades de Carlos Paz, Bialet Massé, Santa María y Casquín.
He aquí esta  muestra de hacedores culturales del Valle de Punilla, coordinado por la Poeta, escritora ,docente, promotora cultural Sonia Fabiola Demitrópulos, quien nos dice que:
Chispazos Literarios nace el 21 de marzo de 2020 como una iniciativa virtual, con sede en la ciudad de Cosquín (Córdoba, Argentina).
Somos una comunidad dedicada a la expresión literaria y artística, integrada por representantes de las culturas costarricense, guatemalteca, mexicana, peruana y argentina, a quienes también se suman miembros desde Alemania.
A partir del año 2023, comenzamos a desarrollar actividades presenciales en el Valle de Punilla, fortaleciendo el encuentro y el trabajo colectivo en el territorio.
Las actividades que se llevaron a cabo durante el año 2025 fueron:
 
Actividades Virtuales
 
- Miércoles de Chispazos .-(Encuentros semanales virtuales con temáticas convocantes)
- Co-organización Tercer Encuentro Latinoamericano Integral de Patrimonio Funerario
- Transmisiones en vivo del Proyecto Voces de Nuestras tierras
- Programa quincenal Chispazos Mexicanos -Ecos y Andanzas desde Cuernavaca.
-  Chispazos Volcánicos en tierras peruanas -desde Arequipa (
- Chispazos Argentinos desde Cosquín (periódicamente)
- Desde las entrañas (programa de entrevistas a ex combatientes de Malvinas)
- Más allá de las Palabras- programa de entrevistas a referentes de la cultura
 
Actividades Presenciales en Cosquín y zonas cercanas
 
- Encuentros quincenales en la ciudad de Cosquín en los que leemos, escribimos, programamos y/o planificamos actividades.
- Difusión de obras literarias y pictóricas a través del Proyecto Voces de nuestro territorio( tiene por finalidad difundir el hacer literario y artístico de los escritores y pintores de la zona)
- Palabras en Movimiento - organizado por la Municipalidad de Cosquín(2025)
-Feria del Libro de Bialet Massé (2024-25)
-Participamos en el Encuentro de Bombos Legüeros Cosquín (2024-25) 
Encuentro de Hacedores Culturales de Santa María de Punilla (2024-25)
-Organización del Primer Encuentro de Grupos Literarios en Cosquín  (con la participación de grupos desde Valle Hermoso hasta Bialet Massé)
-Participación en el Encuentro de Cafés Literarios en el Palacio Histórico de Córdoba
Presentaciones de Libros
-Transmisiones en vivo del programa Noticias desde Cosquín - Entrevistas, presentación de libros, etc

Sonia Altamirano

 

Había que salir de esa pobreza
 
Mientras llevaba las ovejas a pastar a la pampita, miraba sus pies. Las alpargatas mojadas con el rocío del pajonal. Luego tenía que moler el maíz para el mote, recoger la leña, volver por las ovejas para encerrarlas en el corral e ir al arroyo a bañarse.
No, esa no era la vida que deseaba. En una ocasión había ido a la ciudad y tuvo posibilidad de conocer otras realidades. Entonces, se había propuesto cambiar su destino. Faltaban pocos meses para la mayoría de edad y ella quería salir de esa pobreza.
Cuando cumplió veintiuno anunció que dejaba la casa paterna y se iría a la ciudad. Sus padres no aprobaron la decisión, pero igual ella dejó las alpargatas, se calzó su único par de zapatos, tomó su pequeña maleta y se fue a la capital, a vivir en la pensión de una familia amiga.
Consiguió trabajo en un Taller de costura y con su primer sueldo se compró unos mocasines marrones con una gran hebilla al frente. Se transformó en una modista, capaz de copiar cualquier modelo de las revistas o de las casas de alta costura.
Al tiempo decidió casarse con aquel noviecito del campo que, al igual que ella, había emigrado a la ciudad buscando dejar su rancho de adobe y caña.
Ella misma confeccionó su vestido de novia y usó unos stilettos blancos de taco altísimo que completaban la estampa. Elegancia y delicadeza.  Hicieron una fiesta en la cual no faltaba nada: abundante servicio de catering, una torta de tres pisos, baile y muchos regalos.
Sus padres le terminaron dando la razón. Había salido de esa pobreza. Se fueron de luna de miel a conocer el mar, aunque volvió un poco desilusionada. La verdad, sus sierras eran más lindas. 
Luego, vinieron años de trabajo y progreso. Muchos zapatos: con o sin taco, de corcho, con plataforma, de tela, de goma, de suela, calados, tejidos, de cabritilla, con taco aguja, de punta cuadrada o redonda, sandalias, botas…
De vez en cuando volvía al campo porque extrañaba el olor de las ovejas, el verdadero sabor de la leche, la mazamorra, el té con brasas después de la cena y hasta el dormir en el catre tapada con la frazada que picaba a través de la sábana raída. Se calzaba sus alpargatas viejas. Sólo para sentir el placer de sacárselas y ponerse sus botinetas de cuero forradas con corderito. Y mirarse sus pies, que ya no tenían frío. Pero debía volver a la ciudad, porque todo le era poco y temía volver a esa pobreza.
Aunque cuando regresaba y aspiraba el aire citadino, le parecía que no era suficiente para llenar sus pulmones. Trabajan muchas horas, porque siempre estaba invirtiendo en terrenos, en los que luego hacía una casa y vendía para hacer nuevas inversiones.
Igual, cada noche, cuando se acostaba en su cómoda cama tapada con el edredón de plumas, pensaba y pensaba, sin poder definir con certeza… ¿Había salido de esa pobreza?
 
.Poeta, escritora
Bialet Massé -Córdoba-Argentina
Integrante de “Chispazos Literarios”

Yolanda Amado

 

Mujeres.
 
Ataviadas de culturas patriarcales
Acalladas de derechos...
Caminando senderos de vida
Plenas de injusticias
Vociferan gritan y cantan
El viento se lleva el lamento
Se hace silencio.
Las manos aprietan
todas unidas
y calientan ternuras.
Sueños que palpitan,
se evaden en el aire.
Historias que cuentan
en rondas de mates.
Allí surge la risa.
Santa imaginación
que corona de flores el camino.
Continúa la vida
La vida que fluye
 
Poeta
Santa María de Punilla (Córdoba) Argentina
Integrante de “Chispazos Literarios

Alicia Acastello

 

Una aventura tenebrosa
 
Tal como habíamos planeado, esa tarde nos fuimos caminando desde Mallín hasta San
José allá en las sierras, para visitar el viejo cementerio y con alguna otra ocurrencia.
Durante el camino de pocos kilómetros, reíamos a carcajadas, hablábamos con estridencia
sin parar llevados por la misma excitación de la aventura. Como era ya costumbre, al
transitar por ese suelo pedregoso recogíamos los florecidos tomillos de principios de marzo,
inconfundibles por sus colores celestes violáceos.
Muy jóvenes y en grupo, nos sentíamos heroínas y héroes capaces de enfrentar los peligros
más arriesgados.
Estaba cayendo la tarde cuando llegamos al lugar y de inmediato empezamos la tarea de
buscar ataúdes abiertos por el paso del tiempo y el abandono, con el propósito de extraer
esqueletos para vender a estudiantes de medicina.
Teníamos que entrar a las humildes tumbas semi destruídas y
hurgar en esos huecos oscuros indefinidos, para sacar huesos. También salían arañas,
cucarachas y toda clase de bichos acompañados de olores pestilentes.
Ya nadie hablaba y no se escuchaban risas. Pero como éramos tan valientes ninguno osaba
desistir del plan.
Recuerdo haber levantado un cráneo del que chorreaba un líquido oscuro viscoso , que me
produjo un vómito espontáneo e incontrolable. Apenas disimulado ante el muchacho que
tanto me gustaba y que luego de ese episodio, por vergüenza no volví a mirar.
En medio de la semi oscuridad que ya reinaba, nos estremeció el grito de espanto de una
de las chicas de la banda que casi seguro pisó una sepultura abierta en la tierra y se le
hundió la pierna derecha hasta arriba de la rodilla en esa greda espesa. Según ella decía y
gemía, alguien allá abajo le aprisionaba con fuerza el tobillo y no la dejaba salir de ahí.
Entre todos la sacamos tironeando, vimos su tobillo marcado pese al barro y más rápido
que volando, sin mediar acuerdos, volvimos a poner los restos humanos más o menos
como los habíamos encontrado. Varios compañeros rezaban en voz alta y pedían perdón (
quién sabe a quién) por interrumpir su descanso eterno. Sin disimular, sentíamos mucho
miedo, hasta diría que pánico.
Con tanto apuro algunos finados quedaron con dos cabezas, otros con tres piernas. En fin,
lo importante era salir a toda prisa del Campo Santo, antes que la oscuridad total nos
cubriera haciendo el panorama más tenebroso y terrible.
En la caminata de regreso, a ritmo acompasado, reinaba un pesado silencio. Cada uno
muy metido en sus propios pensamientos e interrogantes sin respuestas , cómo el de esa
marca de garra sobre una de las piernas de nuestra compañera, que todos vimos y que
nunca podríamos olvidar.
 
Escritora, poeta, artista plástica.
Santa María de Punilla (Córdoba) Argentina
Integrante de “Chispazos Literarios

Eduardo Álvarez

 

Milagro
 
La lluvia dibuja silencios
en los cristales
como un milagro que calma
la urgencia de extrañarte.
Cuando encuentro un paréntesis de luz
me vuelvo pequeño,
basta con que sonrias
porque hay “te quiero”
que no se escriben,
solo se dejan en el aire
para que el viento los lleve,
hasta donde habitas.
Hoy quiero encontrar una nueva forma
de decirte con palabras la alegría
que ha iluminado mi vida.
Cómo te explico que eres el motivo
por el cual sigo escribiendo.
Cada vez que te cruzas por mi mente
se dibuja en mi rostro una sonrisa,
como una luz suave en mis días nublados.
 
Poeta, escritor
Bialet Massé  (Córdoba) Argentina
Integrante de “Chispazos Literarios”