jueves, 19 de marzo de 2026

Nº114 – Otoño 2026

 

Continuando con la publicación  de portadas; en este número 17, Revista  Literaria “Mapuche”, editada  en la ciudad de Huinca Renancó (Córdoba); en sus comienzos de forma artesanal.
correspondiente al otoño de 1988, ofrecía estos títulos: “Un poeta olvidado: Una evocación al poeta argentino Gustavo Ángel Riccio, por Carlos Alberto Dávila”; “Influencia de la publicidad en las personas, un análisis que nos llega de España a través de Juan Montero Lobo “ (Visnú); “España poética, jóvenes escritores de la Madre Patria como Ramón Rosello Ferrer, y comentarios de libros a cargo de Víctor Córcoba Herrero”; además: Gente de letras, Poemas de nuestra tierra aborigen, Revistas literarias, poemas, libros, narrativa

Libros

 


Ischilín Palabras Camiares(Comechingonas) Desbocadas, de Gabriel E. Correa Luna , Territorio de Chuto y Uluman  (Córdoba) Argentina.
30 pág.14,3 cm x 19,3 cm
Imagen de la tapa: Flechero (arte de nuestros ancestros indígenas de Córdoba)
Trígono de Aire Ediciones. (Córdoba) Argentina
Agosto  2025 .-
 
ISCHILIN, Palabras camiares(comechingonas) desbocadas
(fragmentos)
 
Este libro es el intento de poner en palabras algunos sentires que nos atraviesan como indígenas cordobeses, como camiares comechingones, como chelkos, como monos. No es un poemario, no es un cuento, no es un relato. Son sentires que desbocan ante las violencias y heridas coloniales sin curar, sin reparar, sin  suturar. Porque, como bien dice Grada Kilomba (2), en el racimo la boca representa el órgano que los blancos quieren – y necesitan -   controlar. Por eso  es  sustancial decir nuestras voces y no dejar que otros hablen por nosotros, lo que es una forma más de posesión, de silenciamiento, de colonialismo
 
(2) Grada Kilomba es una artista interdisciplinaria , escritora y teórica con raíces en Angola y Santo Tomé y Príncipe, que cuestiona el racismo en su libro “Memorias de la plantación”, episodios de racismo cotidiano” (Tinta Limón, 2023)
 
Como  el nombre Ischilín.  Ischilin  es alegría, es esperanza. Es un grito comunitario, no de una felicidad individual posmoderna. Es más, sabemos que los sufijos hin, hen y han en nuestra lengua camiare hacen referencia a  parcialidad, pueblo o comunidad. Como así también, al agua. Y , quizás la palabra ISCHILIN también haya sido IS-CHIN (3) que nuestro pueblo la resignifica con alegría. Pero no cualquier instante de felicidad individual que nos venden, sino como una alegría compartida o comunitaria de un pueblo nación indígena.
Una alegría henen
 
(3) Como COS-CHIN, más conocido como Cosquín
 
Y, estas palabras escritas que traducen dolores no dejan nunca oscurecerse por la tristeza planificada y fatalista del colonialismo. Pero, a pesar de ciento de años de sufrimiento, aún hoy, las comunidades indígenas no perdemos la alegría, la esperanza, la ischilín
 
                                                              págs. 9/10
 
Intercambios
 
Intercambio de los mundos, reciprocidades infinitas
 
Mira deseosa la pasionaria los abrazos acaramelados del molle, el tala
y el moradillo.
 
Humos fumados del incayuyo y del curapay
que se pierden en un viaje hacia otro plano
 
Fuegos altos de las jarillas encendidas
 
Velas de fuego en cada esquina del rancho
 
Una jarra de clericó dulce compartida
 
Animas chichando enfiestadas en los hornos de barro
 
Un priteao se pasa de mano en mano en Estación flores
 
Bebidas luyabas
 
Intercambios.
 
                                                    pág. 14
 
Manada
 
Cuidar a los enfermos
intencionar su mejoría
 
prestar la tarjeta
co-habitar la esperanza
 
baldear el sueño del techo
entregarse en el tiempo
 
Darnos una mano,
apadrinarse
 
Acompañar  las bendiciones
 
Sahumar el rancho
 
juntarnos
defendernos
cuidarnos
 
Siempre manada, siempre henen
 
                                                       pág 21
 
Talalos
 
Colonizados en canales fumigados para la siembra directa
 
contenidos en obras de tecnologías  dominantes y saqueadoras
 
desvaneciéndose junto a sus hermanos y guardianes
 
Aguita direccionada para los poderosos
 
Talalos
 
Se aprecia  tu tristeza en cada cause deshidratada
 
los sauces llorones hacen honor a su nombre al oír tu llanto silencioso
de camino al salitral.
Tus sequías planificadas nos alejan, en un atardecer doloroso, en un
traslado forzoso a las grandes ciudades.
 
Talalito …
vuelve con tu fuerza a bañarte junto al monte.
 
                                                                        pág. 22
 
Tasi
 
Vuela semilla
como el gran cóndor
hacía el vientre de la Kanchi.
 
Vuela semilla
en el canto lleno de Juan Chiviro
 
Vuela Semilla
junto al corbatita a sortear el invierno
 
Vuela semilla
danza al ritmo tambaleante del jote cabeza colorada
 
Vuela semilla
en el vientre lunar de la tacuarita azul
 
Vuela semilla
y abrázate fuerte al vigoroso Uchimar de agosto
 
Vuela semilla,
Tasi semilla.
 
                                                                   pág. 26
 
Gabriel E. Correa Luna. Naguan de la Comunidad indígena Luisa Campos Maldonado (Pueblo Camiare Comechingón. Director del IPEM N° 388 – Comuna San Roque (Valle de Punilla-Córdoba).Docente en el Instituto de Culturas Aborígenes).
Publicó: Chochocona Hal, Venimos de los indios de Chuto (Soto)  y  Uluman (Pichana)
Territorio de Chuto y Uluman... (Córdoba) Argentina


Gustavo Ángel Riccio

 

Un poeta olvidado
    
                                         Escribe:
                                                             Carlos Alberto Dávila
                                     Bs As
 
Muchos se preguntarán quién es, otros apenas si habrán leído una línea de sus versos, que aunque olvidados por muchos hoy permanecen en las manos de una niña.
 Le habló al pueblo con su mismo idioma, él supo interpretar sus desgracias, sus dolores, sus noches afiebradas y tumultuosas; para encontrar en el verso, su compromiso con la gente.
Gustavo Ángel Riccio, es el poeta al cual nos referimos. Nació un 4  de abril de 1900; publicó: “Un poeta en la ciudad” (1926).
Su vida fue muy corta y alteró sus ideales patrióticos , con una literatura comprometida, en la que sobresalieron nombres como: Bartolomé Hidalgo, Hilario Ascasubi, Américo Ghiraldo, José Hernández, Ricardo Gutiérrez, Almafuerte, Mario Bravo, Evaristo Carriego y otros.
Algunos trabajos se encuentran dispersos en revistas como : “La Voz de San Fernando”, “Crisol”, “Clarinada”, “El Porvenir”, etc.
Admiró como poeta a Rubén Darío.
“El niño grande” como lo denominó Enrique González Tuñón, nos sigue con su cara buena, sus cabellos ensortijados  y ese chiste cachador que se quedó doblando la esquina, en un vómito de sangre de su tuberculosis: “Mamá … mamá es sangre” y se nos fue para siempre  un 7 de enero de 1927.
 Años más tarde algunos de sus amigos: Álvaro Yunque, Evar  Mendez, Aristóbulo Etchegaray, Luis Perotti, Agustín Riganelli, Pedro Miguel Obligado, César Tiempo y otros, publican el 12 de junio de 1928 su obra póstuma: “Gringo Purachei”.
El 27 de agosto de 1937, el Honorable Consejo de Deliberante denomina a la hasta entonces calle Ángel Estrada, con el nombre de Gustavo Ángel Riccio.
 
Cuando me muera
 
Cuando llegue mi día y yo me  muera
tu dejarás de ser interesante.
No tendrás  quién te adoré a mi manera
cuando llegue mi día  y yo me muera.
La pobre vanidad que te afilera
concluirá cuando no haya quien te cante;
cuando llegue mi día y yo me muera
tu dejarás de ser interesante.         
 
                                 (mayo de 1921)
 
Gustavo Ángel Riccio
       (1900-1927)
          argentino

Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 6- Nº 17– Otoño 1988

Leyendas Argentinas

 

              ilustración Susana C. Otero (https://www.identidad-cultural.com.ar/)

Leyenda de Calabalumba y  Uritorco

Uritorco era un indio joven, alto y barbado. Cuando conoció a Calabalumba, le pareció tan hermosa como la flor de suico. La vio vestida con su falda de lana y su camisa adornada con laminillas de caracol, y peinada con el cabello recogido en una trenza negrísima con colgantes de metal. La siguió, pero ella se escabulló entre la gente; sólo dejó en el aire el sonido de las medallas de cobre y plata que colgaban de sus pulseras, y su perfume suave. Uritorco se había enamorado y la buscó hasta encontrarla otra vez. Calabalumba también lo amaba. Pero era hija de un hechicero y el padre jamás aprobaría su relación con Uritorco. Ella lo sabía y también sabía que no iba a poder renunciar a su amor.
Una noche, se citaron junto al cerco de espinillos que separaba los maizales de los corrales de llamas y alpacas. Allí decidieron huir juntos. No fue fácil: el hechicero se convirtió en una figura demoníaca que los perseguía siempre, en cualquier lugar donde se ocultaran. Se refugiaron en los matorrales, entre los árboles, en cuevas escondidas, pero todo fue inútil: el negro demonio de la muerte los acosaba.
Un día, se encontraron frente a frente con un jaguar con ojos de hombre: el Uturunco, quien mostraba sus dientes afilados y rugía, amenazante. Entonces, los jóvenes se transformaron: él, en el magnífico cerro Uritorco y ella, en el río Calabalumba, ese torrente de lágrimas que, como un manantial, surge del pecho de piedra de la montaña. Dicen que, por el conjuro de ese amor, todo aquel que se acerca al Uritorco queda extasiado al contemplar sus tonalidades cambiantes, y mareado por una atracción extraña y una sensación de bienestar. Dicen que es muy difícil dejar de admirar su magnética presencia.
 

Fuente:: http://www.cardon.com.ar

 

Horacio Goslino

                                           Gente de Letras


Obra: De Regreso
Autor: Horacio Goslino
Género: Poemas
Ediciones: SURCO
Lugar: Bahía Blanca
Año: 1985
 
Tiempo de regreso
 
Llevo siglos
de andar aprisionado.
Llevo enormes distancias
de soportar mi nada.
Llevo nada de seguir andando,
andando
andando.
De pronto me encuentro con mi sombra,
el espejo frente a frente
y no la esquivo.
Descubre
que soy yo mismo el que anda.
 
Ahora que el tiempo ha pasado,
que veo lejanos
la angustia y el tedio.
Ahora que el camino es largo,
que mucho andaremos.
Ahora es tiempo de volver a gritar
para que tiemble el árbol
y crezca el fruto de la idea
que espero alguna vez a la sombra
que el sol pintara de color naranja
la mañana.
 
Goslino (bahiense).
 
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 6- Nº 17– Otoño 1988
 
1951-2010











 










 
 
 

G.I.T.

                       Grupos y Letras en el Rock Argentino 


La sombra de la noche

Nos vamos a ir
antes del amanecer
No queremos ser
soldados sin saber por qué

Estamos aquí
cruzando el mar
De guardia en la oscuridad
una bengala alumbró el cielo

Fuego

De noche , las 10,
junio del 82
la lluvia empezó
el fuego sobre nosotros

Éramos tres amigos
que ayer jugábamos a crecer
y ahora luchamos
una excursión al infierno

Solos, en la sombra de la noche
solos, en la sombra de la noche
Ellos dicen que estamos venciendo
alguien, alguien nos está mintiendo
Nos dijeron contra la pared
tiraron, los vi caer
y yo estoy
con ellos en el barro

Sólo, en la sombra de la noche
sólo, en la sombra de la noche
Ellos dicen que estamos venciendo
alguien, alguien nos está mintiendo
Sólo, sólo
Sólo, no quiero olvidar, no puedo.

(del albúm: “Distorsión” -  1992

Fue un grupo de rock originario de Buenos Aires, Argentina, surgido a principios de la década de 1980. El mismo  estaba integrado por Pablo Guyot, Willy Iturri y Alfredo Toth