Mapuche
Revista Literaria (sin lujos ni detalles)
domingo, 20 de septiembre de 2026
Carlo D. Crino Aranguiz.
Ra(re) za
Al
nacer pregunté por ti,
no
estabas ¿Verdad?
Recorrí
ciudades y países
buscándote
...
“Donde
estará la que no estuvo
en
mi
nacimiento”
Hola
niña.
Yo
que te tengo
abusaste de mi porque
no
pude comprender lo
lo
que pretendía decir
“Raza
ardiente”
...
me miraste.
RENOVACION
!
REVOLUCION
!
...
Tributo
¿ Al viento?
La
poesía cae y cae
al
lugar de la piedra
pulida
y sin forma
ARTE !
Al
nacer pregunté por ti.
Poeta
Bulnes
(Rep. de Chhile)
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
Libros
Patas cortas
(micro relatos), de Lily Chavez , Córdoba Capital (Argentina)
62
pág. 18 x 15 cm . ISBN 978-987-8914-88-6
Collage
de tapa : Sofía Arese
Prólogo:
Nicolás Jozami
El
Mensú Ediciones – Villa María (Córdoba)
Argentina.
2026.
Lily Chavez recrea
aquí con su imaginería la fascinación de la infancia, donde había todo, donde
se tenía todo. El ejercicio de la memoria no está ausente, pero la candidez y
la armadura vital con que el narrador de ese breve texto cuenta sus vacaciones
nos llega como una bofetada de nostalgia.
Nicolás
Jozami
Intervención
Le corté primero el meñique, después el anular, el del
corazón, el índice y terminé por el pulgar, todos más o menos hasta la segunda
falange. Quedé encantada al ver cómo había transformado mis guantes en mitones.
Preferencias
Me salió un ojo de la
cara dijo Elvira extendiéndole el regalo a
Esteban, mientras él, que era arqueólogo, solo se mostraba fascinado y atraído
por aquella cavidad profunda
bajo la ceja de ella.
pág 16
Antes de la
fiesta, ella empezó: que las sandalias
le hacían los pies grandes, que la
pechera blanca le quedaba horrible, que esto, que aquello. El pingüino,
harto, desistió de ir al festejo y colgó su frac en el perchero.
Dalmira es una oveja encantadora. Hago uso de ella y de
otras, al menos cuatro días a la semana. Pero últimamente se ha vuelto rebelde
y cada vez que quiero contar el rebaño, se sale del sueño.
pág.21
Quise imitar a un conocido escritor y escribir, también
yo, dos novelas a la vez. Así empecé. Cuatro o cinco carillas diarias para cada
uno. Todavía no entiendo cómo ambas llegaron a ser betsellers,si aún recuerdo el día en que, camino a la editorial, un
viento fuerte me voló las hojas y la gente tuvo que ayudarme a recogerlas (ni
siquiera sé si recuperé todas) y luego, con prisa y avergonzado, las intercalé
en las carpetas, como pude.
pág. 37
Musicales
Cuando Edmundo me llevó de viaje por el desierto, volví
con la piel seca, el cuerpo cansado y la garganta con arena.
Juntos a la par esperamos al costado de la ruta que la
grúa viniera a llevarse la moto descompuesta de Pappo.
pág. 42
Microrrelato
“Kudaba naduerte savirnyo catoyur womirno getiemqa lebungho poterium demetyer cafuorinlo
vobnmiwe cimgel zudiga bumhe litromca.”
Cuando me enteré que había sacado los doscientos mil
pesos del premio quedé muda. El texto había sido un error de tipeo.
Pero bueno, no iba a cuestionar a un jurado conformado
por eximios escritores, que además insistían en catalogarlo como un verdadero
hallazgo de originalidad.
pág. 59
Lily Chavez. Poeta, poeta, narradora, gestora cultural
Nació en Deán Funes (Córdoba). Reside en Córdoba Capital.
Publicó: Sobre baldío ; Dos estaciones y media; No
siempre; El derrumbe de los tulipanes; La colmena; Cajas chinas.
Dignidad Humana (Nota N° 1)
Escribe:
Celso R. Dalmaso
Huinca Renancó
(Córdoba)
Tenemos
que depender de un organismo físico, material, que nos provee la vida. Y aunque
es una máquina perfecta, está sujeta a interferencias.
Una
máquina que a veces tiene un déficit de energías, o por el contrario,
superávit; que sufre los embates de las primeras impresiones negativas, las
euforias desbordantes, los apasionamientos, las amarguras inconsolables,
miedos, incertidumbres, quizás destrucción, enfermedades, etc, que a menudo anublan
nuestro intelecto, y nuestra razón.
Porqué
no tener una existencia inmaterial, así como una tenue corriente eléctrica (positiva si es masculina, negativa
si es femenina). O ser el discutido éter del espacio, o ese vacío del universo
que en realidad contiene materia.
Porqué no ser quizás ese vago perfume, una sombra, o
una silueta de niebla; quizás un color, o una hebra de luz; un sonido, quizás
un gorjeo de pájaro, o un melodioso silbo; una brisa de verano, o quizás un haz
plateado de luna.
Una
condición exijo: “Conservar el alma, la conciencia, el sentimiento”.
Luego
.. como discutirle al demiurgo, o a quién nos ha esparcido sobre la Tierra ...
y quizás en todo el Universo.
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
sábado, 19 de septiembre de 2026
Angela Elena Daniele
Efluvios
Regálame
perfumes
si
quieres halagarme;
elige
los más dulces,
que
son para gustarte.
Y
llévate mis besos
prendidos
a tus labios!:
elige
los más tiernos,
que
son para regalo.
Envuélveme
en tus ansias
si
quieres embriagarme:
ofréceme
fragancias ...
del
cielo que tú sabes!
Y
llévate mi risa
prendida
en tus labios!:
no
esperes otros días,
después
de este verano.
Regálame
tus vuelos
y
llévame a tu limbo!:
yo
vivo de embelesos ...
de
aromas y suspiros.
Poeta
Buenos
Aires (Argentina)
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
1927
- 2006.
Leyendas Argentinas
La leyenda del grito del chajá
Dicen los viejos paisanos que hace mucho, cuando el cielo
aún conversaba con la tierra, vivía un espíritu guardián de los esteros: el
Chajá. No era ave todavía, sino un joven de voz potente que cuidaba los campos
y avisaba a los gauchos cuando se acercaba tormenta o peligro.
Un día, el viento sur trajo consigo una sombra que quiso
robarle la voz. El joven, para no perderla, la lanzó al cielo con un grito tan
fuerte que retumbó en los montes y se convirtió en eco eterno. Los dioses,
conmovidos por su coraje, lo transformaron en ave: le dieron alas para seguir
vigilando, patas rosadas para caminar entre los pastizales, y un plumaje gris
como las nubes que anuncian lluvia.
Desde entonces, cuando el chajá grita al amanecer o al
atardecer, no es sólo canto: es advertencia, es memoria, es el alma del
guardián que nunca dejó de cuidar la tierra.
Tomada de la página facebook : Cosas De Campo
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