domingo, 20 de septiembre de 2026
Carlo D. Crino Aranguiz.
Ra(re) za
Al
nacer pregunté por ti,
no
estabas ¿Verdad?
Recorrí
ciudades y países
buscándote
...
“Donde
estará la que no estuvo
en
mi
nacimiento”
Hola
niña.
Yo
que te tengo
abusaste de mi porque
no
pude comprender lo
lo
que pretendía decir
“Raza
ardiente”
...
me miraste.
RENOVACION
!
REVOLUCION
!
...
Tributo
¿ Al viento?
La
poesía cae y cae
al
lugar de la piedra
pulida
y sin forma
ARTE !
Al
nacer pregunté por ti.
Poeta
Bulnes
(Rep. de Chhile)
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
Libros
Patas cortas (micro relatos), de Lily Chavez , Córdoba Capital (Argentina)
62
pág. 18 x 15 cm . ISBN 978-987-8914-88-6
Collage
de tapa : Sofía Arese
Prólogo:
Nicolás Jozami
El
Mensú Ediciones – Villa María (Córdoba)
Argentina.
2026.
Lily Chavez recrea
aquí con su imaginería la fascinación de la infancia, donde había todo, donde
se tenía todo. El ejercicio de la memoria no está ausente, pero la candidez y
la armadura vital con que el narrador de ese breve texto cuenta sus vacaciones
nos llega como una bofetada de nostalgia.
Nicolás
Jozami
Intervención
Le corté primero el meñique, después el anular, el del
corazón, el índice y terminé por el pulgar, todos más o menos hasta la segunda
falange. Quedé encantada al ver cómo había transformado mis guantes en mitones.
Preferencias
Me salió un ojo de la
cara dijo Elvira extendiéndole el regalo a
Esteban, mientras él, que era arqueólogo, solo se mostraba fascinado y atraído
por aquella cavidad profunda
bajo la ceja de ella.
pág 16
Antes de la
fiesta, ella empezó: que las sandalias
le hacían los pies grandes, que la
pechera blanca le quedaba horrible, que esto, que aquello. El pingüino,
harto, desistió de ir al festejo y colgó su frac en el perchero.
Dalmira es una oveja encantadora. Hago uso de ella y de
otras, al menos cuatro días a la semana. Pero últimamente se ha vuelto rebelde
y cada vez que quiero contar el rebaño, se sale del sueño.
pág.21
Quise imitar a un conocido escritor y escribir, también
yo, dos novelas a la vez. Así empecé. Cuatro o cinco carillas diarias para cada
uno. Todavía no entiendo cómo ambas llegaron a ser betsellers,si aún recuerdo el día en que, camino a la editorial, un
viento fuerte me voló las hojas y la gente tuvo que ayudarme a recogerlas (ni
siquiera sé si recuperé todas) y luego, con prisa y avergonzado, las intercalé
en las carpetas, como pude.
pág. 37
Musicales
Cuando Edmundo me llevó de viaje por el desierto, volví
con la piel seca, el cuerpo cansado y la garganta con arena.
Juntos a la par esperamos al costado de la ruta que la
grúa viniera a llevarse la moto descompuesta de Pappo.
pág. 42
Microrrelato
“Kudaba naduerte savirnyo catoyur womirno getiemqa lebungho poterium demetyer cafuorinlo
vobnmiwe cimgel zudiga bumhe litromca.”
Cuando me enteré que había sacado los doscientos mil
pesos del premio quedé muda. El texto había sido un error de tipeo.
Pero bueno, no iba a cuestionar a un jurado conformado
por eximios escritores, que además insistían en catalogarlo como un verdadero
hallazgo de originalidad.
pág. 59
Lily Chavez. Poeta, poeta, narradora, gestora cultural
Nació en Deán Funes (Córdoba). Reside en Córdoba Capital.
Publicó: Sobre baldío ; Dos estaciones y media; No
siempre; El derrumbe de los tulipanes; La colmena; Cajas chinas.
Dignidad Humana (Nota N° 1)
Escribe:
Celso R. Dalmaso
Huinca Renancó
(Córdoba)
Tenemos
que depender de un organismo físico, material, que nos provee la vida. Y aunque
es una máquina perfecta, está sujeta a interferencias.
Una
máquina que a veces tiene un déficit de energías, o por el contrario,
superávit; que sufre los embates de las primeras impresiones negativas, las
euforias desbordantes, los apasionamientos, las amarguras inconsolables,
miedos, incertidumbres, quizás destrucción, enfermedades, etc, que a menudo anublan
nuestro intelecto, y nuestra razón.
Porqué
no tener una existencia inmaterial, así como una tenue corriente eléctrica (positiva si es masculina, negativa
si es femenina). O ser el discutido éter del espacio, o ese vacío del universo
que en realidad contiene materia.
Porqué no ser quizás ese vago perfume, una sombra, o
una silueta de niebla; quizás un color, o una hebra de luz; un sonido, quizás
un gorjeo de pájaro, o un melodioso silbo; una brisa de verano, o quizás un haz
plateado de luna.
Una
condición exijo: “Conservar el alma, la conciencia, el sentimiento”.
Luego
.. como discutirle al demiurgo, o a quién nos ha esparcido sobre la Tierra ...
y quizás en todo el Universo.
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
sábado, 19 de septiembre de 2026
Angela Elena Daniele
Efluvios
Regálame
perfumes
si
quieres halagarme;
elige
los más dulces,
que
son para gustarte.
Y
llévate mis besos
prendidos
a tus labios!:
elige
los más tiernos,
que
son para regalo.
Envuélveme
en tus ansias
si
quieres embriagarme:
ofréceme
fragancias ...
del
cielo que tú sabes!
Y
llévate mi risa
prendida
en tus labios!:
no
esperes otros días,
después
de este verano.
Regálame
tus vuelos
y
llévame a tu limbo!:
yo
vivo de embelesos ...
de
aromas y suspiros.
Poeta
Buenos
Aires (Argentina)
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
1927
- 2006.
Leyendas Argentinas
La leyenda del grito del chajá
Dicen los viejos paisanos que hace mucho, cuando el cielo
aún conversaba con la tierra, vivía un espíritu guardián de los esteros: el
Chajá. No era ave todavía, sino un joven de voz potente que cuidaba los campos
y avisaba a los gauchos cuando se acercaba tormenta o peligro.
Un día, el viento sur trajo consigo una sombra que quiso
robarle la voz. El joven, para no perderla, la lanzó al cielo con un grito tan
fuerte que retumbó en los montes y se convirtió en eco eterno. Los dioses,
conmovidos por su coraje, lo transformaron en ave: le dieron alas para seguir
vigilando, patas rosadas para caminar entre los pastizales, y un plumaje gris
como las nubes que anuncian lluvia.
Desde entonces, cuando el chajá grita al amanecer o al
atardecer, no es sólo canto: es advertencia, es memoria, es el alma del
guardián que nunca dejó de cuidar la tierra.
Tomada de la página facebook : Cosas De Campo
Jorge Enrique Hadandoniou.
Romance del trabajador
solidario
Ya
no estará más solo
con
su triste salario.
Descubrió
en su compañero
la
sangre de los hermanos.
Y
alumbró cada noche,
a pesar del pan amargo.
Deshilvanó
los secretos
para
unirse en el abrazo.
Y
se lanzó por las calles
a
reclamar por su cantó.
Destrozó
los egoísmos
y
habló por los callados.
Desoyó las amenazas;
dio
su pecho solidario.
Se
olvidó de sus riquezas
que
apenas cubren las manos
y
se proclamó hacia el sol
por
el hermano atropellado.
No
le importaron los golpes,
hizo
el trabajo cantado,
y
a la hora de la proclama,
enherboló
su mandato
de humilde pero digno
trabajador
solidario.
En
éste día del trabajo
permítame
proclamarlo,
para
que su luz no muera
y
florezca ente tantos.
Ofrenda lejana
Recíbeme
esta lágrima que lloro.
Esta
lágrima, Miguel;
esta lejana lágrima, César.
Perdonadme
la distancia
y
en ella al que a cada lado
de
la sencilla mesa
no
supo limpiar sus ojos
y
desempeñar la mirada.
Quizás
hoy, también a mi ladera falda,
se
encumbre o acueste
una
poesía tierna o una dolida alma.
Y
esta lágrima irá hacia vosotros
olvidando
al corazón
que
cerca – a lo mejor – calla.
Recíbeme
esta lágrima distante,
por
todos los que te fusilaron, Miguel;
por
los que te pegaron, César ...
Y
que esta oración del agua
se
ahoguen para siempre
los
que al tierno poeta,
al
dulce amigo de la palabra,
le
destrozaron cada ilusión
y
le ensucian el alma,
vertientes
sin fin de poemas
con
sus mil proyectos de esperanzas.
Poeta de la ciudad argentina de Villa Mercedes (San Luis).
Profesor
de enseñanza media, superior y universitaria.
Ha
publicado: Poemas de esta ciudad;; Otros
poemas de esta ciudad; Nuestros días (prosa, poesía y canción)
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
1949
– 2022
Nicolás Jozami.
Críptico
Es un escritor tan admirablemente críptico, que para
entender cada uno de sus libros, sus lectores no deben más que recurrir a otro
de su autoría, y lo mejor es ir al publicado anteriormente, donde el autor
desmenuza pacientemente su pensamiento posterior. A su vez, las apostillas
retroactivas de cada libro, suelen ser tan herméticas, que sus seguidores,
asfixiados por la incomprensión, saben que necesitan de un nuevo auxilio
autoral, por lo que nuestro escritor no se ha resignado (nunca lo hizo) a
ensanchar sus explicaciones en otro “nuevo” volumen (nuevo va entrecomillado,
ya que en concreto el lector debe ir hacia atrás, siempre hacia el libro antes
publicado), si no quiere marearse. Sus colegas y detractores -que nunca deben
faltar- argumentan que su afán de hacerse comprender, es directamente
proporcional a su no menos interesante y calculada estrategia de marketing
personal. Detractores; eso son. Si hasta Shakespeare los tuvo, y en ejércitos
de críticos miopes.
Lo anterior se lee en la contraportada de la edición de
lujo (con filigranas de oro en portada y lomo) de las Obras Completas del
escritor, ordenadas de la última a la primera. Todo un gesto.
Un sueño de siesta
Están el cowboy y el indio. No sé cómo lo sé, pero el
indio le ha enseñado a usar el arco y la flecha; largas jornadas de
preparación. Con un cielo castigado por instantáneas nubes deformes, el cowboy
va a pasar la prueba, ya es momento. Se dispone, prepara y apunta al blanco,
redondo, a muchos metros de distancia, aplastado contra un tronco. El indio
espera a un costado (iba a decir con los brazos cruzados, pero eso es algo que
sólo el cowboy puede pensar, sospechando de reojo esa postura antes de soltar
la flecha, nervioso por la prueba, aunque eso sólo sucede en la mente del cowboy,
o en los sueños, porque no existen indios que crucen los brazos); está con los
brazos colgando a los costados de su cuerpo.
Dispara. La flecha no da en el blanco. Como sucedía con
las nubes, que estaban comiéndose el cielo, la flecha se clava fuertemente en
la espalda del indio. El ruido de la carne perforada es bien conocido, no hace
falta explicarlo. Casi que lo atraviesa de lado a lado, pese a que el indio es
fornido. Se arrodilla, pero no de dolor. El cowboy no comprende cómo hizo el
tiro, porque apuntó al blanco, apuntó al blanco. El sueño termina con esta
frase: el tiempo da la virtud y la muerte.
(de Galería de auxilios. Ediciones del Callejón. 2022)
Escritor
Nació en Santa Rosa, (La Pampa). Reside en Bialet
Masse (Valle de Punilla) Córdoba
Publicó: El brillo gemelo ; La quimera), La
joroba del Edén; Galería de auxilios; Vendida
Ratones Paranoicos
Grupos y Letras en el Rock Argentino
La
guerra del ácido
Escuchando
la risa
Que
provoca en tu mente
Oír
a la verdad
Eligiendo
una forma
Como
decidir donde
Ir
a parar
Nuestra
nave se queda
En
la línea que sigue
Para
despegar
La
guerra del ácido
Ya
va a comenzar
Y
cuando se acabe
La
tierra no estará
Mientras
vamos saliendo
Me
acuerdo de la gente
Que
no volví a ver mas
Solamente
espero
Que
también todos ellos
Puedan
escapar
Ahora
estamos viajando
Sin
saber a que hora
Nos
vamos a bajar
La
guerra del ácido
Ya
va a comenzar
Y
cuando se acabe
la
tierra no estará
Ratones
in Memphis
Such a good time
Playing with Elvis
Most of the time
How deep is the ocean
How high is the sky
Pablo "terrible"
And Sarco "divine"
Roy keeps the timing
And Juanse sing fine
So heard the music
From Memphis with love
With a special blessing
From Elvis above
Pablo "terrible"
And Sarco "divine"
Roy keeps the timing
And Juanse sing fine
No
recuerdo el pasado
Ni
tampoco lo raro
Que
es salir desde acá
(del
álbum: Hecho en Memphis - 1993)
Es una banda de rock argentino, formada el 14 de octubre
de 1983 en el barrio de Villa Devoto, Buenos Aires. Originalmente estaba
formada por Juanse, Pablo Memi, Pablo Cano y Rubén Quiroga.
Revistas
Retamar – El Toyo - Revista Literaria
N° 1 - Septiembre – 2026
60 pág
Idea, Diseño y Dirección: Antonio Torres Tripiana
Portada: Retamar –
El Toyo
Textos de: Alonso de Molina, José Ángel Pérez ,Enrique Martinez-Salanova,
Daniel Pérz G, Roald Hoffamann, Washington Daniel Gorosito Pérz, Anaclara
Pugliese, Edgar Allan Poe, Víctor Cócorba Herrero, Michelangelo Coviello, Milo
de Angelis, Pathé Dieye, Javier Morales, José Antonio Sáez Férnandez .
La Revista Literaria Retamar- El Toyo y su
Editor/Director no se hacen responsables de las opiniones de los colaboradores
que las expresan y expresarán en todo momento, de manera individual y en caso
alguno representando la opinión de la Revista. La opinión de la Revista
Literaria Retamar-El Toyo y la de su Editor/Director sólo se reflejará en el
Editorial.
La participación está abierta a todas las opiniones.
Si quieren colaborar, sólo tienen que enviar los trabajos
a:
3333acer@gmail.com
El juego del sapo
El
juego del sapo (en Perú, Uruguay, Ecuador, Boliviay Argentina), Pukllay Sapu en
quechua, juego de la rana o simplemente rana o bolirana (en Colombia); es un
juego de lanzamiento de precisión múltiple donde se intenta introducir un
determinado número de fichas, discos de hierro o de bronce (en el Perú y
Argentina) en los múltiples agujeros que existen en la mesa del sapo. Algunos
de ellos tienen obstáculos que dificultan la precisión del lanzamiento.
La
mesa es de madera, aunque también hay metálicas. En la parte superior tiene
varios agujeros, en el centro un sapo sentado con la boca abierta, delante del
mismo un molino, a los lados dos puentes y dos agujeros, y por detrás tres
agujeros. Las fichas suelen ser de acero. Las partidas a menudo se celebran a
diez tiradas. Si la ficha entra en la boca del sapo se obtiene el máximo
puntaje.
Algunos
le atribuyen el origen de este juego a una antigua leyenda Inca. En esta
cultura los sapos eran venerados por sus poderes mágicos. En los días festivos
se arrojaban piezas de oro en los lagos, diciendo que si un sapo saltaba y
comía la pieza, este se convertía en oro y se le concedía un deseo al tirador.
En
homenaje a tantos deseos hechos realidad, el Inca manda a construir un gran
Sapu de oro, con el cual se divertía toda la realeza. Era un juego de suspenso
y destreza, donde la danza y la alegría se mezclaban en un solo rito: PUKLLAY
SAPU (jugar sapu).
En
el Perú y Colombia, los juegos carecen del elemento “vieja”, que fuera
introducido con el correr del tiempo en la Argentina convirtiéndose en el
objetivo más valioso del juego.
En
Bolivia el juego se lleva a cabo en espacios de socialización, como patios,
visitas a chicherías y otros eventos, también es usual que en la fiesta de
Todos Santos al momento de despedir a las almas se juegue Sapo, así como taba y
tockola.
En Argentina el juego estuvo muy arraigado, tanto en el ámbito rural como en la ciudad, en los festejos de las fiestas patrias, y se lo encontraba en pulperías, boliches, clubes y hasta en domicilios particulares.
Tomado
del facebook : Remembranzas
Pedro Urbiego B.
Isolda
La
rosa, los lirios, los juncos del río ...
Te
busca el recuerdo y te olvida el olvido ...
Si
en cada capullo te brota un suspiro,
en
cada mañana, te llora el rocío.
En
todos los trinos tu nombre se ha ido ...
gastado en el tiempo, flotando en el río ...
Isolda,
es el eco del barco perdido,
que
cruza la noche del viaje infinito ...
Poeta
Valparaíso
(Chile)
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
1931
– 2021
Oscar Wilde .
Mis amigos
"Escojo
mis amigos no por la piel u otro arquetipo cualquiera, y sí por la pupila, tiene
que tener un brillo cuestionador y una tonalidad inquietante.
A
mi no me interesan los buenos de espíritu ni los malos de hábitos.
Me
quedo con aquellos que hacen de mí un loco y un santo.
De
ellos no quiero respuesta, quiero mi opuesto.
Que
me traigan dudas y angustias y aguanten lo peor que hay en mí.
Para
eso, sigo siendo loco, los quiero santos, para que no duden de las diferencias
y pidan perdón por las injusticias.
Escojo
mis amigos por la cara lavada y por el alma expuesta,
no
quiero solo el hombro o el regazo, quiero también la mayor de sus alegrías.
Amigo
que no ríe con uno, no sabe sufrir con uno.
Mis
amigos son todos así: mitad estupidez, mitad seriedad.
No
quiero risas previsibles ni llantos piadosos, quiero amigos serios, de aquellos
que hacen de la realidad su fuente de aprendizaje, pero luchan para que la
fantasía no desaparezca.
No
quiero amigos adultos ni aburridos. Los quiero mitad infancia y otra mitad
vejez.
Niños,
para que no olviden el valor del viento en el rostro y viejos,
para
que nunca tengan prisa.
Tengo
amigos para saber quién soy yo, pues viéndolos locos y santos, bobos y serios,
niños y viejos, nunca me olvidaré de que NORMALIDAD es una ilusión imbécil y
estéril".
Escritor, poeta y dramaturgo
Irlanda
1854
– 1900
Publicó:
El retrato de Dorian Gray; El príncipe
feliz y otros cuentos; El fantasma de Canterville; La importancia de llamarse
Ernesto; El abanico de Lady Windermere ;
Un marido ideal; De profundis; La balada de la cárcel de Reading
viernes, 19 de junio de 2026
Continuando
con la publicación de portadas de Revista
Literaria “Mapuche”, en este
número 18, editorial , textos y autores publicados en la misma, correspondiente al mes de enero del
verano 1989 , editada en la ciudad de Huinca Renancó (Córdoba); en
sus comienzos de forma artesana
Con
LIBROS, POEMAS, CULTURA y Poetas ... comenzamos desde estas páginas, a transitar esta nueva propuesta alternativa
de difundir Poesía.
Nuestro
objetivo, fundado hace ocho años, sigue en vigencia, aún en estos tiempos donde
el consumo masivo de otras formas de
comunicación es más frecuente en lectores ávidos de despreocupaciones por
diferentes problemas que la sociedad actual ofrece.
Nuestra
sencilla tarea de comunicadores literarios- así nos permitimos
autodefinirnos- nos sigue dando fuerzas
para seguir por esta senda de nuestra Identidad Cultural Latinoamericana, sin
prisa y sin pausa, al mismo tiempo sin bajar la guardia.
Dijeron
alguna vez de Mapuche, en una crítica literaria de una revista de poesía que se
edita en Buenos Aires: ..”de su impresión que no es de mucha calidad..”, y en
el mismo, entre otras cosas decían: “de sus artículos hay ideas buenas, no desde un análisis
imparcial que pueda hacer reflexionar al lector”.
Amigo
Lector: los proyectos, los sueños, las ideas sobre nuestra publicación siempre
están con nosotros; el tiempo quizá dará su merecido.
Mientras
tanto, aquí continuamos sobreviviendo, con esta manera de hacer y brindar
POESIA-CULTURA, dando posibilidades, abriendo puertas a través de estas hojas,
a los nuevos valores; a los éditos e inédito ; hermanando con este imaginario
abrazo de tinta y papel a la literatura de Latinoamérica con la del resto del
mundo.
¡¡Mil
gracias!! a todos aquellos que aportan humildemente ese granito de metáfora y
amistad, para que Mapuche siga estando.
Hasta
un próximo encuentro con uds.-
Libros
Sencillos sentires, simples
decires (poemas y relatos ), de Yolanda Amado, santa
María de Punilla (Córdoba) Argentina.
130
pág. 148,5 cm x 210 cm.. ISBN 978-987-4453-38-9
Diseño
y diagramación: Lic. Norma Rosa Heredia.
CEN
Ediciones. Córdoba Argentina
2025
A
mis hijos
Explotan en mis ideas, sensaciones, ilusiones y sonidos.
A veces salen a la luz. Que mis pensamientos se conviertan en palabras que
suenen justas, como música colorida y perfumada. Las busco, llamo a las musas.
Muchas palabras se van. Quiero atraparlas para expresar
mi sentir y expandirme en el mundo en comunión con el otro.
pág. 5
Decires
y sentires
Monótonos,
simples y sencillos
como
cielo sin nubes ni soles
son
los decires míos.
Cuantiosos,
diversos y profundos
como
montañas, selvas y mares
son
los sentires míos.
Muchos
saberes perdidos
por
tantas palabras ocultas.
La
luces que no he encendido
queman
los sentires míos.
pág. 14
Puedes
Tiempo
que arrastras,
déjalo
ir.
Que
el olvido te alcance.
Oxidados
pesares,
los
vientos y el polvo
lo
cubren.
Suspiros
como llanto
te
atrapan.
Lloras
y lloras.
Caminas,
dejas huellas.
Renueva
tu espacio.
Busca
en lo profundo.
Ves
una diminuta luz
avívala
…
Enciende
la fogata,
calienta
tu alma.
Y
verás
que
puedes.
pág. 20
Regalo
Crujiendo
de tiempo
te
vi.
Caminabas
tranquilo.
No
me miraste
temblando
escondí
los
buenos recuerdos.
Me
escapé
por
tierra arada y pedregosa.
Se
cansaron mis pies.
Sentada
lloré
craquéele
el cielo
con
lágrimas de olvido.
Recostada
entre piedras
miré
el horizonte rosado
y
atrás te ví
con
un ramito de flores.
Me
dijiste . Te traje el regalo.
pág.
53
Segunda Parte
“A mi hermana Josefina que de niñas nos contaba historias
matizando de colores la vida”
¿Quién puede atrapar un universo tan amplio y ordenado en
palabras?
No quiero dejar nada afuera.
Una fuerza interna muy intensa me ordena a dejar escrito
algo de mi esencia, por la simple necesidad de expresar mi sentir.
Deseo humildemente expandirme en letras; para
respetuosamente estar en comunión con el universo.
pág. 56
Tercera Parte
Mal cultural
Cultura cruel que atravesó mi destino. Obediente fue al
decir de tradiciones arcaicas.
Mi despertar de niña a adulta, acallada, taponada por mi
religión y ese cuidado que se le imponía a la mujer.
Al varón se le permitía, a la niña era el “NO”.
Ese “no” que aún no puedo acallar.
Fui tejiendo mi represión a no sentir placer: “Es pecado,
te vas al infierno”.
Atrapada por culturas impuestas, confiscada en conventos
religiosos, separada de la familia primaria.. “Muy preparada para acallar”.
Amar solo a Dios. Esa imagen de yeso bronce o mármol,
frío e inmóvil. Eso acalló todo mis sentires. Ese miedo a lo extraño, no conocido; sabiéndome sola en
esta inmensidad de realidad esquiva e incomprensible.
Tienes que sobrevivir.
Ahí estoy yo con ese MAL CULTURAL, que cicatrizó en miles
de heridas y sutilezas que no supe romper bien.
Pasé de niña a adulta. Castrada de sensaciones.
Si la cultura y/o religiones no respetan el desarrollo
natural, físico y espiritual humano, ¿qué podemos esperar?
Desde el vamos, construimos sociedades necias e
hipócritas.
pág.75
Cuarta Parte
Semilla
Guarda en su diminuta dimensión, todo un secreto de vida.
Dale un lugarcito en la tierra, acompañada de humedad.
Deja que el sol le dé su calor. Te brindará miles de dones.
Ni sabrás contarlo.
Será oxigeno, alimento, fruto, colores y alimentará a
todos los seres vivos y volverá a ser tierra.
pág. 82
Lo que sigue es puro cuento
Pequeñas historias
Todos los vecinos la consolaban. Su hijo viajaba en el
avión siniestrado. Abren la puerta – Mami perdí el avión-
-¡Paapi! ¡Papi! Somos ricos, mira lo que encontré – le
entrega entrega una vieja billetera llena.
El padre mirá los billetes falsos, besa y abraza al niño.
Ensaya una sonrisa y triste
camina hasta el próximo basurero.
Todo listo para la boda. La novia, el sacerdote, el salón
de fiesta, los invitados presentes. El telegrama del novio:
No pude viajar.
Mucho amor se había prometido, era el día del encuentro.
En el bar estaba, vio el ramo de flores blancas, sus pies no llegaban al piso.
Temblando se dijo “es enano”, se dio la media vuelta con lágrimas en los ojos y
caminó sin rumbo.
pág. 122
ABECEGRAMA
Ana Bailaba Cantaba Después Estaba Feliz Gastaba Historias Inéditas Jocosas
Kilómétricas. La Madre Negaba Ñañas Ocasionales Porque Quería Recomponer Sus
Traumas. Una Vez Walter Xenófobo Yacía Zarpado.
Te invito a que redactes un texto siguiendo el orden
alfabético
pág. 126
Yolanda Amado.
Poeta, escritora, docente
Santa
María de Punilla (Córdoba) Argentina
Publicó: Senderos los colores (cuento infantil)