Un camino de tierra en medio
de la tierra
Las ramas de luz atónita poblando innumerables
veces el
área
de tu frente asaltada por olas
Asfaltada
de lumbre tejida de pelo tierno y de huellas leves
de
fósiles de plantas delicadas
Ignorada
del mundo bañando tus ojos y el rostro de lava
verde
¡Quién
vive! Apenas dormido vuelvo de más lejos a tu
encuentro
de tinieblas a paso de chacal mostrándote
caracolas
de espuma de cerveza y probables
edificaciones
de nácar enfangado
Vivir bajo las algas
El
sueño en la tormenta sirenas como relámpagos y el alba
incierta
un camino de tierra en medio de la tierra y nubes
de
tierra y tu frente se levanta, como un castillo de nieve y
apaga
el alba y el día se enciende y vuelve la noche y
fasces
de tu pelo se interponen y azotan el rostro helado
de
la noche
Para
sembrar el mar de luces moribundas
Y
que las plantas carnívoras no falten de alimento
Y
crezcan ojos en las playas
Y
las selvas despeinadas giman como gaviotas
El mundo ilustrado
Igual
que tu ventana que no existe
Como
una sombra de mano en un instrumento fantasma
Igual
que las venas y el recorrido intenso de tu sangre
Con
la misma igualdad con la continuidad preciosa que me
asegura
idealmente tu existencia
A
una distancia
A
la distancia
A
pesar de la distancia
Con
tu frente y tu rostro
Y
toda tu presencia sin cerrar los ojos
Y
el paisaje que brota de tu presencia cuando la ciudad no
era
no podía ser sino el reflejo inútil de tu
presencia
de hecatombe
Para
mejor mojar las plumas de las aves
Cae
esta lluvia de muy alto
Y
me encierra dentro de ti a mí solo
Dentro
y lejos de ti
Como
un camino que se pierde en otro continente
Batalla al borde de una
catarata
Tener
entre las manos largamente una sombra
De
cara al sol
Tu
recuerdo me persiga o me arrastre sin remedio
Sin
salida sin freno sin refugio sin habla sin aire
El
tiempo se transforma en casa de abandono
En
cortes longitudinales de árboles donde tu imagen se
disuelve
en humo
El
sabor más amargo que la historia del hombre conozca
El
mortecino fulgor y la sombra
El
abrir y cerrarse de puertas que conducen al dominio
encantado
de tu nombre
Donde
todo perece
Un
inmenso campo baldío de hierbas y de pedruscos
interpretables
Una
mano sobre una cabeza decapitada
Los
pies
Tu
frente
Tu
espalda de diluvio
Tu
vientre de aluvión un muslo de centellas
Una
piedra que gira otra que se levanta y duerme en pie
Un
caballo encantado un arbusto de piedra un lecho de
piedra
Una
boca de piedra y ese brillo que a veces me rodea
Para
explicarme en letra muerta las prolongaciones
misteriosas
de tus manos que vuelven con el aspecto
amenazante
de un cuarto modesto con una cortina roja
que
se abre ante el infierno
Las
sábanas el cielo de la noche
El
sol el aire la lluvia el viento
Sólo
el viento que trae tu nombre
Poeta
y pintor surrealista .
Perú
1903
– 1956
Publicó:
La tortuga ecuestre,( su único libro en
castellano (escrita en 1938 y publicada en 1957);Cartas ; Lettre d'amour ; El
castillo de Grisú ; L'homme du paradisier et autres textes ; Trafalgar Square ;
Amour à mort ; Los anteojos de azufre (prosa); El ojo de gallo (teatro).
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