Sencillos sentires, simples
decires (poemas y relatos ), de Yolanda Amado, santa
María de Punilla (Córdoba) Argentina.
130
pág. 148,5 cm x 210 cm.. ISBN 978-987-4453-38-9
Diseño
y diagramación: Lic. Norma Rosa Heredia.
CEN
Ediciones. Córdoba Argentina
2025
A
mis hijos
Explotan en mis ideas, sensaciones, ilusiones y sonidos.
A veces salen a la luz. Que mis pensamientos se conviertan en palabras que
suenen justas, como música colorida y perfumada. Las busco, llamo a las musas.
Muchas palabras se van. Quiero atraparlas para expresar
mi sentir y expandirme en el mundo en comunión con el otro.
pág. 5
Decires
y sentires
Monótonos,
simples y sencillos
como
cielo sin nubes ni soles
son
los decires míos.
Cuantiosos,
diversos y profundos
como
montañas, selvas y mares
son
los sentires míos.
Muchos
saberes perdidos
por
tantas palabras ocultas.
La
luces que no he encendido
queman
los sentires míos.
pág. 14
Puedes
Tiempo
que arrastras,
déjalo
ir.
Que
el olvido te alcance.
Oxidados
pesares,
los
vientos y el polvo
lo
cubren.
Suspiros
como llanto
te
atrapan.
Lloras
y lloras.
Caminas,
dejas huellas.
Renueva
tu espacio.
Busca
en lo profundo.
Ves
una diminuta luz
avívala
…
Enciende
la fogata,
calienta
tu alma.
Y
verás
que
puedes.
pág. 20
Regalo
Crujiendo
de tiempo
te
vi.
Caminabas
tranquilo.
No
me miraste
temblando
escondí
los
buenos recuerdos.
Me
escapé
por
tierra arada y pedregosa.
Se
cansaron mis pies.
Sentada
lloré
craquéele
el cielo
con
lágrimas de olvido.
Recostada
entre piedras
miré
el horizonte rosado
y
atrás te ví
con
un ramito de flores.
Me
dijiste . Te traje el regalo.
pág.
53
Segunda Parte
“A mi hermana Josefina que de niñas nos contaba historias
matizando de colores la vida”
¿Quién puede atrapar un universo tan amplio y ordenado en
palabras?
No quiero dejar nada afuera.
Una fuerza interna muy intensa me ordena a dejar escrito
algo de mi esencia, por la simple necesidad de expresar mi sentir.
Deseo humildemente expandirme en letras; para
respetuosamente estar en comunión con el universo.
pág. 56
Tercera Parte
Mal cultural
Cultura cruel que atravesó mi destino. Obediente fue al
decir de tradiciones arcaicas.
Mi despertar de niña a adulta, acallada, taponada por mi
religión y ese cuidado que se le imponía a la mujer.
Al varón se le permitía, a la niña era el “NO”.
Ese “no” que aún no puedo acallar.
Fui tejiendo mi represión a no sentir placer: “Es pecado,
te vas al infierno”.
Atrapada por culturas impuestas, confiscada en conventos
religiosos, separada de la familia primaria.. “Muy preparada para acallar”.
Amar solo a Dios. Esa imagen de yeso bronce o mármol,
frío e inmóvil. Eso acalló todo mis sentires. Ese miedo a lo extraño, no conocido; sabiéndome sola en
esta inmensidad de realidad esquiva e incomprensible.
Tienes que sobrevivir.
Ahí estoy yo con ese MAL CULTURAL, que cicatrizó en miles
de heridas y sutilezas que no supe romper bien.
Pasé de niña a adulta. Castrada de sensaciones.
Si la cultura y/o religiones no respetan el desarrollo
natural, físico y espiritual humano, ¿qué podemos esperar?
Desde el vamos, construimos sociedades necias e
hipócritas.
pág.75
Cuarta Parte
Semilla
Guarda en su diminuta dimensión, todo un secreto de vida.
Dale un lugarcito en la tierra, acompañada de humedad.
Deja que el sol le dé su calor. Te brindará miles de dones.
Ni sabrás contarlo.
Será oxigeno, alimento, fruto, colores y alimentará a
todos los seres vivos y volverá a ser tierra.
pág. 82
Lo que sigue es puro cuento
Pequeñas historias
Todos los vecinos la consolaban. Su hijo viajaba en el
avión siniestrado. Abren la puerta – Mami perdí el avión-
-¡Paapi! ¡Papi! Somos ricos, mira lo que encontré – le
entrega entrega una vieja billetera llena.
El padre mirá los billetes falsos, besa y abraza al niño.
Ensaya una sonrisa y triste
camina hasta el próximo basurero.
Todo listo para la boda. La novia, el sacerdote, el salón
de fiesta, los invitados presentes. El telegrama del novio:
No pude viajar.
Mucho amor se había prometido, era el día del encuentro.
En el bar estaba, vio el ramo de flores blancas, sus pies no llegaban al piso.
Temblando se dijo “es enano”, se dio la media vuelta con lágrimas en los ojos y
caminó sin rumbo.
pág. 122
ABECEGRAMA
Ana Bailaba Cantaba Después Estaba Feliz Gastaba Historias Inéditas Jocosas
Kilómétricas. La Madre Negaba Ñañas Ocasionales Porque Quería Recomponer Sus
Traumas. Una Vez Walter Xenófobo Yacía Zarpado.
Te invito a que redactes un texto siguiendo el orden
alfabético
pág. 126
Yolanda Amado.
Poeta, escritora, docente
Santa
María de Punilla (Córdoba) Argentina
Publicó: Senderos los colores (cuento infantil)
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