Pan de niebla
Como
carne de patio tu ternura
bebe
todo el sol del mediodía.
Se
extingue. Palidece.
No
hay cavidad para tanto amor
en
la penumbra.
Nadie
ama tanto para ocultar el sol.
Pero lo bebes, lo bebes.
Tiemblan
los cables.
Israel
palidece en el estrecho.
Tiemblan
los muros.
Parece
el fin del mundo.
París.
Madrid.
La
cola del cometa llega a tu patio
pero
nadie la recoge.
Un
niño desconsolado llora.
No
hay amor.
El
polvo es pan de niebla en la basura.
Y
el niño aquel que escuchaba música en el viento?
Que
veía imágenes en la tierra?
Y
el niño que cantaba cuando aún no conocía la Música?
Que
leía en las plumas y en las hojas?
Que
hablaba con los animales?
Que
lastimaba el silencio con sus lágrimas
Que
esperaba monedas en la tarde?
Analfabeto.
Niño
Piedra
entre las piedras.
Corazón
de patio con luceros.
Violín
de pajonal y siesta.
No
hay manos que toquen su cometa?
Cuando
grande:
Será
polvo de niebla en la basura?
Un
poema de:
Rafael Horacio López
Poeta
argentino de
Villa
Dolores (Capital de la Poesía)
Córdoba (Argentina)
Publicado
en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº 18–
Enero de 1989.-
1931–2016
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