Dignidad Humana (Nota N° 1)

Escribe:
Celso R. Dalmaso
Huinca Renancó
(Córdoba)
Tenemos
que depender de un organismo físico, material, que nos provee la vida. Y aunque
es una máquina perfecta, está sujeta a interferencias.
Una
máquina que a veces tiene un déficit de energías, o por el contrario,
superávit; que sufre los embates de las primeras impresiones negativas, las
euforias desbordantes, los apasionamientos, las amarguras inconsolables,
miedos, incertidumbres, quizás destrucción, enfermedades, etc, que a menudo anublan
nuestro intelecto, y nuestra razón.
Porqué
no tener una existencia inmaterial, así como una tenue corriente eléctrica (positiva si es masculina, negativa
si es femenina). O ser el discutido éter del espacio, o ese vacío del universo
que en realidad contiene materia.
Porqué no ser quizás ese vago perfume, una sombra, o
una silueta de niebla; quizás un color, o una hebra de luz; un sonido, quizás
un gorjeo de pájaro, o un melodioso silbo; una brisa de verano, o quizás un haz
plateado de luna.
Una
condición exijo: “Conservar el alma, la conciencia, el sentimiento”.
Luego
.. como discutirle al demiurgo, o a quién nos ha esparcido sobre la Tierra ...
y quizás en todo el Universo.
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
No hay comentarios.:
Publicar un comentario