Romance del trabajador
solidario
Ya
no estará más solo
con
su triste salario.
Descubrió
en su compañero
la
sangre de los hermanos.
Y
alumbró cada noche,
a pesar del pan amargo.
Deshilvanó
los secretos
para
unirse en el abrazo.
Y
se lanzó por las calles
a
reclamar por su cantó.
Destrozó
los egoísmos
y
habló por los callados.
Desoyó las amenazas;
dio
su pecho solidario.
Se
olvidó de sus riquezas
que
apenas cubren las manos
y
se proclamó hacia el sol
por
el hermano atropellado.
No
le importaron los golpes,
hizo
el trabajo cantado,
y
a la hora de la proclama,
enherboló
su mandato
de humilde pero digno
trabajador
solidario.
En
éste día del trabajo
permítame
proclamarlo,
para
que su luz no muera
y
florezca ente tantos.
Ofrenda lejana
Recíbeme
esta lágrima que lloro.
Esta
lágrima, Miguel;
esta lejana lágrima, César.
Perdonadme
la distancia
y
en ella al que a cada lado
de
la sencilla mesa
no
supo limpiar sus ojos
y
desempeñar la mirada.
Quizás
hoy, también a mi ladera falda,
se
encumbre o acueste
una
poesía tierna o una dolida alma.
Y
esta lágrima irá hacia vosotros
olvidando
al corazón
que
cerca – a lo mejor – calla.
Recíbeme
esta lágrima distante,
por
todos los que te fusilaron, Miguel;
por
los que te pegaron, César ...
Y
que esta oración del agua
se
ahoguen para siempre
los
que al tierno poeta,
al
dulce amigo de la palabra,
le
destrozaron cada ilusión
y
le ensucian el alma,
vertientes
sin fin de poemas
con
sus mil proyectos de esperanzas.
Poeta de la ciudad argentina de Villa Mercedes (San Luis).
Profesor
de enseñanza media, superior y universitaria.
Ha
publicado: Poemas de esta ciudad;; Otros
poemas de esta ciudad; Nuestros días (prosa, poesía y canción)
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” –- Nº
19– Marzo de 1989 - Otoño
1949
– 2022
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