Un poeta olvidado Escribe: Carlos Alberto
Dávila Bs As
Muchos se preguntarán quién es,
otros apenas si habrán leído una línea de sus versos, que aunque olvidados por
muchos hoy permanecen en las manos de una niña.
Le habló al pueblo con su mismo
idioma, él supo interpretar sus desgracias, sus dolores, sus noches afiebradas
y tumultuosas; para encontrar en el verso, su compromiso con la gente.
Gustavo Ángel Riccio, es el poeta
al cual nos referimos. Nació un 4 de
abril de 1900; publicó: “Un poeta en la ciudad” (1926).
Su vida fue muy corta y alteró
sus ideales patrióticos , con una literatura comprometida, en la que
sobresalieron nombres como: Bartolomé Hidalgo, Hilario Ascasubi, Américo
Ghiraldo, José Hernández, Ricardo Gutiérrez, Almafuerte, Mario Bravo, Evaristo
Carriego y otros.
Algunos trabajos se encuentran
dispersos en revistas como : “La Voz de San Fernando”, “Crisol”, “Clarinada”,
“El Porvenir”, etc.
Admiró como poeta a Rubén Darío.
“El niño grande” como lo denominó
Enrique González Tuñón, nos sigue con su cara buena, sus cabellos
ensortijados y ese chiste cachador que
se quedó doblando la esquina, en un vómito de sangre de su tuberculosis: “Mamá
… mamá es sangre” y se nos fue para siempre
un 7 de enero de 1927.
Años más tarde algunos de sus
amigos: Álvaro Yunque, Evar Mendez,
Aristóbulo Etchegaray, Luis Perotti, Agustín Riganelli, Pedro Miguel Obligado,
César Tiempo y otros, publican el 12 de junio de 1928 su obra póstuma: “Gringo
Purachei”.
El 27 de agosto de 1937, el
Honorable Consejo de Deliberante denomina a la hasta entonces calle Ángel
Estrada, con el nombre de Gustavo Ángel Riccio.
Cuando me muera
Cuando llegue mi día y yo me muera
tu dejarás de ser interesante.
No tendrás quién te adoré a mi manera
cuando llegue mi día y yo me muera.
La pobre vanidad que te afilera
concluirá cuando no haya quien te
cante;
cuando llegue mi día y yo me
muera
tu dejarás de ser
interesante.
(mayo de 1921)
Gustavo Ángel Riccio
(1900-1927)
argentino
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 6- Nº 17– Otoño 1988
Cuánta intensidad en el poema. Saludos
ResponderBorrarSin duda un gran poeta.
ResponderBorrarMe quedo con, " cuando llegue mi día y yo me muera..."